sábado, 29 de mayo de 2010

Las mujeres los prefieren malos

Esta es una continuación de mi último post, llamado "El es divino, pero...".

Desde los principios de la humanidad las mujeres han buscado ese macho cabrío que las cuide y las proteja, ese ejemplar de pelo en pecho que sea capaz de salir lanza en mano detrás del mamut y traiga comida a la tribu; el que se enciende a garrote con el primero que se atreva a acercarse a su hembra. Es antropológico. Ese otro macho, que les extiende la alfombra de tigre dientes de sable, que les limpia la caverna o que las despulga mientras ven televisión, ese... ese no tiene futuro. El que en vez de tirarles un filete de jabalí crudo sino que lo adoba con las mejores especias, ese... ese no tiene futuro. Imagínense a las aborígenes reunidas en sus 'noches de mujeres' -les suelto el dato, esas noches de mujeres, para hablar de los hombres, existen desde que existen las mujeres. Osea más o menos la noche siguiente que perdimos una costilla, cuando Eva se reunía a hablar con sigo misma y rajar de medio mundo, literal-. Bueno, las cavernícolas se reunían y se decían unas a otras "nooo, si ese tipo es un cavernícola divino. Mucho lindo, pero...". Y zuákate, jodido.

Pero bueno, eso era antes, afortunadamente los tiempos han cambiado. Ahora ellas los prefieren es perros, mala clase, de esos que no les importa nada, que es diferente. Y ese es el patrón universal porque con la edad las características varían. Cuando son niñitas, por ahí de unos ocho años, les gusta el maloso que pasa raudo y veloz en su bicicleta con rueditas, mientras mira con desdén a los pelmazos que siguen en triciclo. Pobres losers. Dizque triciclo. Pfffffffff. Niños, al fin y al cabo. Luego, cuando los tricicleros -los 'lindos'- tienen doce son felices porque por fin tienen bicicleta y podrán conquistar a Juanita. ¡JA! ¡Despierten! Ahora ella mira a los de último año, a los que ya tienen chaqueta de senior. A los que van al prom y entran a cine. Eso sí son todos unos varones. No como esos tontuelos que montan bicicleta. Niños, al fin y al cabo.

Cuando por fin los 'lindos' llegan a último año del colegio (grado once, en mi país) se aplican toda su colonia "boy boy" y salen con mirada matadora para el colegio. Ahora sí que se tengan, niñitas. ¡Pues no! Esa "boy boy" se perdió, porque ahora Dianita, la mamasota del colegio, se fija en los universitarios, en esos que ya no se ponen uniforme. "Es que así de particular se ven tan liiiindoossss... *suspiro*". Y así podría continuar; porque luego cuando los lindos van a la u no son universitarios sino primíparos... y la historia continúa. Como les decía, es pura antropología y evolución. ¡¡ MALDITO DARWIN !! Mugroso ese nos jodió a los lindos.

De todas maneras -citando a @edilay en mi anterior post- como dice la científica norteamericana Dr. Jean Grey: "Las chicas coquetean con el tipo peligroso, pero ellas no lo llevan a casa. Ellas se casan con el chico bueno". Muy dura esa vieja, sobretodo para ser mutante. Y aunque yo no sea mutante eso me da moral. Según eso algún día yo seré el triunfador. Algún día se aburrirán de salir con los malos, reflexionarán, mirarán atrás y se darán cuenta que nosotros las podemos cuidar y traer mamut para la cena. Por fin tendré a mi adorada Paolita, mientras Alfonsito seguirá sólo montando en su tonta bicicleta con rueditas. Al fin y al cabo, mi triciclo tiene espacio para varias. Algún día los 'lindos' dominaremos el mundo. ¡MUAJAJA!

Ellos ya siguen a la marmota

Marmotazos populares