sábado, 7 de noviembre de 2009

La fauna laboral


En cada oficina hay alguien característico, alguien que todo el mundo identifica por la misma razón. Es frecuente escuchar conversaciones como:
- "Amiguis, ¿te acuerdas del tipo que te conté que van a echar?
- Noooo, ¿¿cuál??
- Pues de Carlos Ramirez*
- ¿¿Ramirez?? ¿El gordito que siempre anda con el palillo en la boca?
- Nooo, el calvo del 5o piso que anda con 'golpe de ala' y 'mapa' todo el día
- AAAAAH Claroooo! El caaaalvooo!!"

En la jungla de oficinas se puede encontrar cada especímen. Están el dormilón y el madrugador, el pobre que llega tarde a todo y el desgraciado ese que llega media hora antes a cada reunión, con laptop y/o libreta para tomar notas (ya se imaginarán cuál soy yo). El que se las sabe todas y el que nunca sabe de qué le están hablando. El que no deja de lagartearle al jefe o el que no le importa qué piense el mismo. El que se va de la oficina cual Pedro Picapiedra tan pronto el silbato suena, y el que se queda hasta las 9pm entregando "un informe urgentísimo que me pidió la jefe a las 4.55 pm, y es para la reunión de mañana a las 7 am". Reunión que usualmente no se hace o que se hace a las 2 de la tarde.

Está el que ante las fallas le echa la culpa al primero que se le ocurre pero que se vanagloria cuando a otro le va bien. Está el jefe ejemplar al que todos le cumplen, o el jefe conchudo al que nadie le cree. El jefe amable que se hace querer y el jefe que se hace odiar. (De paso... jefecito, ud me cae muuuuuy bien y siempre se ha hecho querer por todos!!! Pronto colgaremos una foto suya con la leyenda "empleado del mes" por favor finja sorpresa y no mencione que se enteró por mí).

El lío es cuando varias de estas "facetas" caen en la misma persona. En donde trabajo actualmente tenemos un personaje digno de estudio por parte del INVIMA, de la NASA, o de la FIFA (no sé aún, es muy rara). Esta persona, a quien llamaremos Rosario*, es bastante terca. Podríamos decir que cerrada. Cualquier osado que se atreva a enfrascarse en una discusión con ella sabe que, al final de cuentas, no la convencerá de nada. En alguna ocasión la discusión se escaló tres niveles y tomó más de dos horas. Y NO LA CONVENCIERON!!!
Recuerdo el primer día que tuve que explicarle algo, yo aún era inocente y no entendía la risilla y el murmullo de mis compañeros a mis espaldas. Cuando terminé la explicación, sudando y agotado, no sabía a qué se debía. Más tarde algunos compañeros me decían: "qué?? Cómo le fue con aquella? Sí le entendió??". Comprendí todo cuando elogiaron mi paciencia y me explicaron que así es siempre con ella.

Bueno, cada quien tiene derecho a preguntar cuando no entiende algo (al menos las primeras... digamos, tres veces). También se tiene derecho a defender las ideas con ahínco y decisión. Pero... carajo!! si preguntas siete veces es porque algo pasa. Si viene el jefe regional a decirte lo mismo que te han dicho otros desde hace medio día, existe la posibilidad de que seas tú quien no tiene la razón.

Ah... si tienes que pasar doce veces por hora al baño, o a la cocina, o a la trituradora de papel... no tienes que arrastrar los pieeeesssss!! Leváaaaantalos por Dios Bendito. Haz el experimento. Hay beneficios, créeme. No solo puede que llegues más rápido a tu destino (el rozamiento disminuye la velocidad... física elemental). Vas a gastar menos comprando sandalias, porque la suela invariablemente se desgastará menos. La gente dejará de mirarte cada vez que pasas... podrás pasar inadvertida!!!! Por fin!!!! Bueno, lo sé, lo sé. No te voy a convencer. Seguramente existe una razón sico-socio-religiosa que te dicta caminar con pies humildes.

Eeeen fin. Creo que yo no tengo ninguna característica remarcable. Finalmente, quién no hace ruido al tomar sopa? O es que ninguno se ha sacado cera de los oídos? Si les molesta que caliente pescado en el microondas o que le pegue con mi anillo al escritorio cuando escucho Diomedes Díaz.... pues háganmelo saber. Duh !

* Los nombres de los personajes se han cambiado para proteger sus identidades.
** Ningún animal fue herido durante la redacción de esta nota.
*** "EL TABACO ES NOCIVO PARA LA SALUD" ARTICULO 17 LEY 30 DE 1986  

Ellos ya siguen a la marmota

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