martes, 17 de noviembre de 2009

Quiero ser taxista

Para ir a la oficina los días de pico y placa utilizo transmilenio (TM). Como el apartamento queda lejos de la autopista, tomo taxi. Hay montones a esas horas. Nunca me demoro más de 5 minutos esperando alguno. A veces hasta se pelean por llevarme a la estación de TM más cercana. Me abruma semejante amabilidad. Benditos sean los taxistas. Dios los colme de felicidad. Siempre lo he dicho. Si a ustedes les parece de ciencia ficción es porque no cuentan con la fortuna que yo, no tienen la ola amarilla en sus playas. Taxistas?? Dios los colme de felicidad siempre.

De hecho yo tengo mi taxi personal. Cuando salgo tarde una noche y voy a tomar algún café con amaretto, o quizás vaya a remojar los labios con un par de gotas de inocente tequila, llamo a Javier. Es la maravilla. No tengo que preocuparme porque los policías de tránsito me detengan a amenazarme con traer la grúa e inmovilizar mi carro. Ni siquiera me preocupo por decir a dónde voy. Me subo, digo "Quiubo Javi! Cómo va todo?". Con buena música y tertulia agradable llego a mi casa.

Antes de que me pasaran el dato de Javier, era Manuel quien me llevaba. Él me llevó muchas veces donde mi novia. Aparte me cobraba más barato. Ok... en parte es porque le invertíamos tanta plata que creo que hasta le pagamos la universidad a las hijas. Benditos sean los taxistas. Dios los colme de felicidad siempre.
Hace unos años en diciembre, con un grupo de amigos le regalamos a Manuel una ancheta. Así de agradecidos estábamos. Lástima que dejó de trabajar en el taxi. Pero estoy seguro que donde esté, Dios lo está colmando de felicidad. Siempre lo he dicho.

Esta mañana salí de mi casa para la cita de ortodoncia. Como todas las mañanas salí sonriendo y silbando canciones alegres. El sol empezando a calentar la mañana, los pájaros cantando, los árboles bailando. Cualquier escena de Walt Disney se queda corta ante semejante paisaje. El festival de carruajes amarillos se acerca. Se detiene el primero justo a mi lado, abriendo la puerta (ya me conocen estas almas de Dios, benditos sean!), arrancamos y le digo al conductor "señor, hoy no voy para transmi, voy para la 125 con autopista"...... FRENO EN SECO!!! Se voltea el ilustre conductor y me dice "uy no, chino, hasta allá sí no lo llevo, qué pena".
- "pe... pero... pero es allí no más, no son ni 20 cuadras"
- "no chino, si no es a 'tradsmilenio' no lo llevo. Yo a ese trancón por la 19 no me le meto". Acto seguido abre la puerta con cara de pocos amigos y apurándome para no perderse la carrerita del parroquiano que está 10 metros más adelante.

"Bueno... ya viene otro", me dije superando el impase. El segundo taxista, sospechando la escena que acaba de ocurrir se detiene y me pregunta "va para 'trasmilenio'?" y arranca despavorido ante mi negativa, ni que yo viniera con la suegra!!! Hijuemadre taxista. No me dejó ni explicarle que no iba lejos. El tercero ni siquiera se detuvo. A la distancia me hizo señas señalando la dirección en que queda TM. Obviamente no me llevó. Maldito taxista!!!

¿¿Cómo es posible?? ¿Entonces si no voy para TM no soy digno de recibir su mal llamado servicio? Pero si no voy para la zona industrial !! Voy a 20 calles de donde vivo. ¿¿Acaso ya no soy cliente porque no les sirve mi destino?? ¿¿Es que mi plata no sirve?? DESGRACIADOS TAXISTAS!!! Siempre lo he dicho!!
Noooo, si es que se dan el lujo de negar servicios, escogen a quién llevar y se reservan el derecho de admisión. Dentro de poco pedirán cover digno de la Zona T. Parece que el trabajo les sobra (y eso que se la pasan quejándose de que el trabajo está "pesado". Qué tal les fuera bien?)

Aparte, no tienen un jefe encima que les pida el informe de ventas, o que hagan una presentación de la conferencia de anoche. El jefe les dura 20 minutos máximo. Y si no les cae bien el "jefe" de turno pues lo bajan del taxi y listo. "Chino, se me baja del carro o lo bajo a cruceta!!". DEGENERADOS TAXISTAS!!!
Qué tal yo decirle a mi jefe "uuuuuy noooo, yo a ese informe no me le mido. Y se me va saliendo del cubículo que tengo que bajarle al tiempo en buscaminas"

Cuando llueve, cosa muuuuy frecuente en Bogotá, tienen su agosto, con noviembre y diciembre juntos. No respetan un PARE y para ellos la línea amarilla no indica doble vía sino la ruta a seguir. Los puentes peatonales de transmilenio viven abarrotados de taxis. Evidentemente poco les importa que estén armando un trancón monumental con tal de recoger un pasajero que vaya a menos de ocho calles. Hay montones de taxis!!! Les tiene que ir divinamente!!

Propongo el siguiente experimento que comprueba mi afirmación: Si en ocasiones buscas un taxi pero ninguno te lleva, intenta pelear con uno. El que sea. Échale la madre al primero que pase. APARECEN CHORROCIENTOS DE ELLOS EN DOS SEGUNDOS!! Conozco a alguien que sobrevivió a eso y que pudo contar la historia. Es cierto!!! No es mito urbano!!!

Como si fuera poco, el nuevo alcalde impuso el pico y placa todo el día. Tocó llamar taxi dos veces por semana para poder ir al trabajo. Se están haciendo la plata de la vida!! Los taxistas se debieron amangualar con el alcalde, seguuuuuro. Para mí que Samuel Moreno fue taxista, sólo eso se explica que sea tan inepto.

Ellos ya siguen a la marmota

Marmotazos populares