martes, 13 de julio de 2010

¡Ay hombe! *

Recientemente se conoció una noticia que afirma que en Israel una pareja fue arrestada porque emitían gritos mientras tenían relaciones sexuales. Cuenta la agencia EFE que los hechos ocurrieron a altas horas de la madrugada al sur de Tel Aviv. - aprovecho para preguntar: ¿cuáles son las bajas horas de la madrugada? Si alguien sabe le agradezco el dato- "Los vecinos de un inmueble comenzaron a escuchar alaridos que no cesaban y llamaron a las fuerzas del orden."

Según dice la noticia, la mujer denunció que los policías llegaron con actitud agresiva y ella respondió con algo como "¿y es que ustedes no gimen?". Si a mí me preguntan, estoy de acuerdo con la vieja. Yo creo que si yo estoy en el furor de la batalla, en pleno ajetreo, lo que menos voy a querer es que llegue un par de policías a preguntar si todo está en orden. "No, señor agente, todo está en desorden: por aquí anda mi corbata, más allá veo el brasier y, con suerte, encontraremos los cucos más tarde". Por favor. No falta el vecino/a mala-leche que no resiste que alguien SI tenga sexo. Eso se llama pura y física envidia. Bueno, si la cosa se repite noche tras noche y por más de una hora cada vez, pues llamo. Pero no a la policía, sino a los Guiness Records o al menos a RCN para que las pasen en las notas light del medio día. Esa vaina es de héroes y merece ser reseñada.

Si usted, querido lector, es un practicante del sexo le sugiero algunas estrategias para no ser víctima de la envidia de sus vecinos: En vez de gemir, cante. Claro, claro. Si uno canta en la ducha pues perfectamente puede cantar en la cama. Y en el comedor, la sala, la lavadora, o donde quiera que lo coja el calor. Y si se pregunta “y bueno, ¿qué belcebúes voy a cantar yo?” es sólo cuestión de ser creativos y aprovechar el momento. Si son entre las 9 y las 10 de la noche, le sugiero cantar una canción de cuna. Si ya son más de las 11 de la noche, el público es más adulto y exigente; yo optaría por una de coldplay medio suavecita. No triste para no deprimir a nadie, pero sí suave. O si usted es mujer, por ahí anda bien Norah Jones o Joss Stone. O si alguno es un poeta wannabe, Arjona. No se trata de cantar bien, sólo de darle gusto al vecino. Si usted es de esos amantes sufridos cuya pareja no responde como debería, perfectamente encaja un Aleluyaso (“AAAAAAAAAALELUYA! AAAAAAAAAALELUYA!!”), "O sole miiiooo" y así. Entre gustos no hay disgustos. A alguno le pueden gustar los Corraleros de Majagual, Pastor López o Farina. 

Bueno, también está el tema de la mala voz. Si cree que no tiene una voz adecuada para la cantada, pues use pista. Yo no soy propiamente un barítono y los do de pecho me salen como de estómago, entonces aprovecho las herramientas. Ya no es un solo o un dúo sino un karaoke. Y no me vengan ahorita con que no tienen micrófono. ¿A verrrrrrrrrrr? 


Si lo piensan bien, el tema da para largo. Ya el juego de rol deja de ser tan obvio como que ella se vista de enfermera y él… bueno, él siempre ha sido un enfermo. Ya usted no tiene que ser el jefe y darle el dictado a su secretaria. Ahora ya ella puede vestirse de tigresa del oriente, por ejemplo. Para las lobas, buena es Shakira. Si alguna tiene boca grande ahí están Mick Jagger o Steven Tyler. Si lo aplicamos, cuando llegue la policía  le podemos decir que mañana tenemos una opereta en la empresa y que uno es el tenor.  En el mundial habría sido buenísimo esconder los gemidos con un sonoro GOOOOOOOOOOOOOOLLLLLL.

Yo, les suelto el dato, aprovecharé que se viene el bicentenario y ensayaré el himno nacional: “Oh Gloria inmarcesible, oh júbilo inmortal”. Bueno, siempre y cuando Gloria se anime. Chau.

*"¡Ay hombe!" es un grito típico del vallenato, ritmo autóctono de la costa norte colombiana.

Ellos ya siguen a la marmota

Marmotazos populares