domingo, 9 de mayo de 2010

Por qué voy a votar por Mockus

Transcribo hoy, vil y descaradamente, una columna escrita por Juan Daniel Castillo Gómez, para El Tiempo. Resume mucho de lo que creo que será una presidencia de Mockus, de lo que será el país con un presidente con su ideología. Un abrazo para todos.

OmarD

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Veo que la gente ya está cansada de tanto alboroto y la verdad lo entiendo. Sin embargo, quería contar ahora las razones por las cuales yo, un colombiano que vive hace 6 años en Alemania, voy a votar por Mockus y Fajardo. 

No voy a escribir de la bajada de los pantalones ni de lo que hizo Mockus siendo alcalde de Bogotá o de lo que hizo Fajardo en Medellín (creo que eso es de conocimiento público). No voy a escribir de valores, honestidad, legalidad y cultura ciudadana, porque de eso ya se ha hablado bastante. Tampoco voy a escribir acerca de Venezuela, porque para todos debería estar claro que la mejor defensa contra Chávez es dejarlo sin argumentos; ni de las FARC, porque creo que a estas alturas de la vida ya debimos haber superado la etapa en la cual la política frente a las Farc definía el calendario electoral (en eso hay que darle las gracias al actual gobierno). 

Creo que para todos es obvio que contra las Farc no hay marcha atrás y cualquier candidato que proponga lo contrario estaría cometiendo suicidio político. En fin, no voy a escribir ni del pasado ni de conceptos abstractos. Voy a escribir de desarrollo. Voy a escribir acerca de las cosas que he aprendido viviendo ya casi 7 años por fuera del país y conviviendo y trabajando en el día a día con alemanes, brasileños, franceses, españoles, árabes, vietnamitas, norteamericanos, chinos, etc.

Alguna persona dijo una vez: "Si se hace lo que todo el mundo hace, solo se llega a donde todo el mundo llega" (la verdad no me acuerdo quién fue el que dijo eso, así que, si alguien lo sabe, apreciaría que me lo dijera). Mirando el plan de desarrollo del otro candidato con más opciones de ganar la Presidencia (Santos), veo que tiene un gran enfoque en lo que es minería, agricultura a gran escala, maquila y el mal llamado 'outsourcing' (disfrazados todos, en mayor o menor grado, de inversión extranjera). 

Dirigiendo nuestra política de desarrollo casi exclusivamente hacia esos campos económicos, solo estamos entrando a una competencia de rapiña con todos los otros países del Tercer Mundo, que están apostando por lo mismo, lo cual, al final, solo beneficia a las economías ricas del planeta, que tienen la oportunidad de escoger quién ofrece qué más barato. 

Así, es poco lo que gana el país a largo plazo porque siempre habrá otro país dispuesto a ofrecer las mismas cosas a menor precio. Yo no soy economista, pero revisando la historia me he dado cuenta de que, con contadas excepciones, sobre las cuales escribiré luego, ninguno de los países más desarrollados del planeta ha llegado a serlo a punta de exportar recursos naturales. 

Países como Alemania, Suiza, Finlandia, Suecia, Japón o Corea del Sur no poseen grandes cantidades ni de petróleo, ni de carbón, ni de minerales, y lo poco que poseen no lo extraen porque así les sale más caro que importarlo. Tampoco tienen grandes superficies para cultivar y lo poco que pueden cultivar sale demasiado caro para exportárselo al resto del mundo. 

Existen excepciones a esa regla como Canadá y Estados Unidos, que sí disponen de un gran potencial agrícola y vastos recursos naturales. Sin embargo, sería estúpido sostener que esos dos países son desarrollados a causa de esos recursos naturales (de hecho, los Estados Unidos cuidan sus reservas de petróleo con más recelo que cualquier cosa y no lo exportan). Otros como los Emiratos Árabes Unidos y Chile usaron sus recursos naturales (petróleo y cobre, respectivamente) solo como una primera piedra para fomentar, por ejemplo, el turismo. 

Generalizando un poco, la mayoría de países desarrollados del mundo son precisamente los que cuentan con menos recursos naturales y con condiciones climáticas más adversas. ¿Por qué? Porque precisamente la falta de recursos naturales y el clima adverso los han llevado a tener que organizarse e innovar para desarrollarse. Poniendo un ejemplo más coloquial: ¿para qué inventarme una nevera para conservar los tomates, si tengo la mata de tomates al lado que me da tomates todo el año?". 

La propuesta de desarrollo del Partido Verde (y no estoy hablando solo de Mockus) es precisamente cambiar ese enfoque en Colombia: inventar la nevera por más que la mata de tomates nos los esté dando todo el año. ¿Cómo se hace eso? Por medio de la educación y de la innovación. Inventando la nevera se logra un desarrollo equitativo y sostenible. Los resultados de esa inversión obviamente solo se verán a largo plazo. Sin embargo, es una inversión que vale la pena. 

Eso no significa que los sectores tradicionales de la economía colombiana deban ser ignorados, pero no deben ser la prioridad del gobierno. De ser así, seguiríamos en el mismo círculo vicioso de depredación de los recursos naturales del país, generando pocos y malos empleos (¿cuántos colombianos trabajan en la minería y en qué condiciones?), hasta que no podamos exportar más, ya sea porque se nos agotaron los recursos o porque otro país los está ofreciendo más baratos. 

Para todos es obvio que la educación es el camino hacia el desarrollo, aunque leyendo las propuestas de aquel otro candidato con opciones de ganar se ve que lo que él propone son cosas tan simplistas como "ofrecerles becas a los 20 mejores estudiantes de cada departamento". 

Eso suena lindo, pero ¿cómo diablos espera él que, beneficiando a los 20 mejores estudiantes de cada departamento, va a lograr mejorar la educación de millones de colombianos? 

La solución (como dice Sergio Fajardo) no está solo en dar becas, sino en encontrar los recursos para ofrecer una educación pública gratuita y de calidad a todos los colombianos, para que hasta las familias con más recursos prefieran que sus hijos estudien en instituciones públicas simplemente porque la calidad es mejor y así, de paso, se acorte la brecha social tan grande que tiene el país. 

Suena utópico, y sin embargo, en países con estructuras sociales similares a la de Colombia, está aconteciendo. Brasil ha dado un salto dramático en la calidad de sus universidades públicas, que ahora son también ciento por ciento gratuitas (como la Universidad Federal de Sao Paulo, que es la número 42 del mundo, de acuerdo con el escalafón de la Universidad Técnica de París).

Otro elemento básico para el desarrollo es la organización, que empieza por cosas tan sencillas como el tan trillado caso de respetar las cebras. Una sociedad organizada es una sociedad en la cual existen ciertas reglas básicas que siempre son respetadas, empezando por obedecer las señales de tránsito, pasando por no sobornar y terminando por no matar. 

Por alguna razón, esas normas aún no están incorporadas en el subconsciente de la sociedad colombiana, y aunque sé que Mockus no va a lograr cambiar eso como por arte de magia, creo que sería el comienzo de una transformación lenta, que va a tomar muchos años y puede culminar muy bien. 

Creo también que Colombia puede aprender mucho de un país como Alemania. Después de la Segunda Guerra Mundial y de la formación de los dos bloques en Europa, Alemania occidental estaba destruida, con mucho más de 8 millones de desplazados de los territorios anexados por Polonia y la Unión Soviética, con la verdad de los campos de concentración apenas saliendo a la luz (de la misma manera que en Colombia hasta ahora está comenzando a salir a la luz la verdad sobre los campamentos de secuestrados de las Farc y las matanzas de los paramilitares), con vecinos hostiles como Alemania oriental y el bloque comunista (a todos les vendrán a la mente en este momento Venezuela y Ecuador), ocupada militarmente por los tres aliados occidentales (Colombia no está ocupada oficialmente... pero presencia militar de Estados Unidos sí tenemos) y con grupos de extrema derecha y extrema izquierda que fomentaban el odio (neonazis, comunistas... paramilitares, guerrilleros y sus simpatizantes). 

¿Cómo fue entonces que en menos de 20 años el país llegó a ser nuevamente uno de los más desarrollados del mundo? Por medio de una política consistente de educación y reconciliación para acabar con la plaga del nazismo en todas sus manifestaciones (la cual necesitamos urgentemente en Colombia contra el narcotráfico y la cultura del dinero fácil) y de la implementación de una economía de mercado con justicia social (la llamada 'Soziale Marktwirtschaft', de Ludwig Erhard en los 50), propuestas que concuerdan con las de Mockus y el Partido Verde.

Muchos opositores dicen que una presidencia de Mockus sería un salto al vacío. La verdad es que tengo que darles la razón: sí sería un salto al vacío, pero uno delicioso, del cual gozaré cada segundo. No tengo una bola de cristal para decir cómo va a terminar Colombia después de una presidencia de Mockus en cuatro u ocho años, pero estoy casi seguro de que sería mucho mejor que ahora. 

Ellos ya siguen a la marmota

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