martes, 7 de septiembre de 2010

100% Actitud

Para escuchar mientras lees:




Gracias a los comentarios del post, "La novia-no modelo", me puse a pensar en esa idea de que 'los hombres así no existen'. ¿Así cómo? se preguntarán ustedes. El comentario vino debido a que en el post mencioné cómo quisiera que sea mi pareja y que, más que el físico, quiero que tenga cerebro, actitud y personalidad. Se hizo un comentario anónimo diciendo que los hombres así no existen. Bueno, yo no creo que no exista ese tipo de hombres. Existen, pero no se hacen notar.

Primero voy a tocar el tema del físico, para salir rápido de eso. Para mí el físico es importante, por supuesto. Todo entra por los ojos. Pero no quiero una mujer que sea material de Miss Universo y que le guste a todo el mundo, sino que me guste a mí. Y para gustarle a alguien no se necesitan medidas perfectas sino actitud. No sé si les ha pasado -tanto a hombres como a mujeres- que están en una sala y entra una persona del sexo opuesto robándose todas las miradas. Analizándola no es alguien con una belleza física que cumpla con todos los parámetros pre-establecidos, pero sí es alguien con toda la actitud, que entra segura de sí misma, que llama la atención porque irradia buena vibra, porque tiene una energía especial. Esas son las personas que atraen. No son las personas que entran suavecito para no hacer ruido y que nadie los vea, sino las que entran naturalmente y por eso mismo se roban todas las miradas -tampoco hay que hacer alboroto, eso ya es ramplonería y, en últimas, inseguridad-. Y dentro del tema de la actitud, la parte que se ve influye mucho. ¿No te ha pasado que algún día te sentiste desarreglado hasta que alguien cercano te dice 'oye, esa camisa te queda bien'? Desde ese día usas esa camisa más seguido, seguro. También caminas con más seguridad porque "sabes" que te queda bien. Y efectivamente, sientes que llamas más la atención. Es la misma camisa y eres la misma persona, pero tienes diferente actitud. Ese es el punto. Para terminar con esta parte agrego: arréglate, vístete bien, cómod@ -no se trata de tener la ropa más elegante y costosa, sino la que te haga sentir bien, que te ayude con la actitud-. La parte de afuera ayuda para cambiar lo de adentro, pero lo importante es lo de adentro, porque es eso lo que hace que lo de afuera se vea bien. La actitud. Sonríele a la vida. No me alargo más, finalmente este tema ya lo traté en posts como "Seamos claros", "No es cuestión de enamorarse sino de seguir enamorados" y "Las siete cosas que me gustan de una mujer". 

Ahora sigamos con el tema inicial y principal. Como decía más arriba, no creo que 'los hombres así no existan', sino que no hacen ruido, precisamente por su naturaleza tímida. Usualmente el que es romántico es tímido, porque socialmente se considera que el romanticismo denota debilidad y por el contrario, se cree que el que es práctico, el que ve la vida con el lado izquierdo del cerebro, es más "fuerte". Creo que están equivocados. Lo cortés no quita lo valiente, dicen por ahí. Yo solía ser muy tímido e introvertido; ahora me considero menos tímido pero extrovertido y eso me ha facilitado mucho la vida. Yo no me considero nada especial ni diferente a mucho tipo que hay por ahí. La única diferencia es que por alguna razón le estoy perdiendo el miedo al rechazo. Y cuando uno se quita ese peso de encima vive más tranquilo y dice las cosas de frente y sin rodeos. Como son. Si una mujer me gusta se lo hago saber. Y creo que también se me nota si es para algo serio o para todo lo contrario -osea, algo inserio-. Y si es para algo serio me comprometo totalmente con esa relación, hasta que deje de tenerla. Y ya está.

Creo que el punto es ese, que las cosas se digan y se traten como es. Perdámosle el miedo al qué dirán. No es fácil, yo estoy aprendiendo, pero sí se puede. Cuando uno vive así la pasa mejor. Los prejuicios sociales son sólo eso, prejuicios. Es pura presión de grupo. Como en el colegio, que todos los niñitos se burlan del 'pobre' que recibió una cartita de amor de la novia, pero en el fondo todos lo envidian. Hasta Tomasito, el matón del curso. Y eso pasa toooodo el tiempo, tooooda la vida. Mis amigos de la universidad -probablemente alguno esté leyendo- me la siguen montando por eso. Hace poco puse en el estatus de Facebook algo romanticón, y la mayoría de comentarios que recibí fueron burlándose. Obvio, como ellos ya están casados, pues ya el romanticismo lo tienen en la casa. Así que vienen y se desquitan con Gamboa. Pero qué carajos, ya me llegará lo mío. ¡Ja!

Termino con la idea central: Vivamos la vida más relajados, no nos preocupemos tanto por el qué dirán, pasémosla bueno. A las mujeres que quieren un hombre romántico, pídanlo, como para que uno sepa. Y a los hombres románticos: Ojo, por ahí los andan preguntando, dicen que ustedes no existen. Déjense ver. Yo ya levanté la mano.

-------------------------------------

Post Data.

Hoy hablaba con una buena amiga acerca de algo que me dijeron y que le repetí a ella: A veces no hay que estar con quien amas, sino con quien te ama. Ese es el punto con los románticos: como llegan pisando suavecito, al principio no suelen mover muchas pasiones (si ud, querido lector, es romántico y mueve pasiones, considérese muy afortunado). Pero con el tiempo esas relaciones tranquilas, alegres, felices, se van llenando de amor. El amor es una vaina que se construye, es diferente a la pasión. Tengo dos muy buenas amigas que hoy en día están felices con ese hombre que las fue conquistando de a poquitos. Punto para los Románticos!! -En tu carota, coyote cósmico-.

Ellos ya siguen a la marmota

Marmotazos populares